lunes, 19 de marzo de 2007

Las lagunas de la ciencia

Una maldición se ciñó sobre una familia, hace ya seis generaciones. Toda descendencia sería femenina, y engendrada únicamente por la pequeña de tres hermanas, todas ellas bellamente dotadas. Así fue.
Hasta que la ciencia y mucha paciencia rompieron el hechizo y hace tres semanas nació el primer hombre de la familia. No es mi familia, no. Tampoco conozco al médico, pero qué huevos desafiar el hechizo de una auténtica bruja gitana del siglo XIX. Que además fue infinitamente efectiva.
Miguel, así se llama el mocoso, y le digo: ¡¡bienvenido a esta vida!! En la yo no significaré nada para tí y en la que tú me has hecho reflexionar insospechadamente sobre lo divino y lo humano...

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