32 días. muchos días, mi capacidad de adaptación tras ese tiempo se reduce a la mínima expresión. 32 días hace que "involucioné" y sigo en la misma línea, es una tortura (¡qué exagerá!). Una torturilla, pero ¿cuántos de nosotros tenemos la mente preparada para vivir con nuestros progenitores tras añooooos de alegre separación y de ¡viva las manías de cada uno!?
En fin, para no caer en la desesperación me estoy encomendando a Santa Manda, ella me sacará de mi palacio compartido para llevarme al minúsculo y maravilloso espacio que reserva este mundo para mi.
Que quede claro que mis padres son maravillosos, encantadores, comprensivos, generosos, etc, etc, etc. Cualidades que seguro se potencian cuando volvamos a separarnos.
domingo, 11 de marzo de 2007
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1 comentario:
la paciencia la madre de la ciencia....dura la vuelta, ¿redecorarse? ¿adaptarse?más caminos existen, más difíciles también...disfrutemos de lo difícil de volver a disfrutar de las manías de nuestros padres sumadas a las nuestras....ánimo y al toro
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